La defensa del título mundial mínimo interino (FIB) por parte de la bonaerense Sol Baumstarh, este sábado por la noche, en el estadio de la FAB, parece emerger de los nostálgicos discursos de Raúl Alfonsín, expresidente de la Nación, en la década del 90, cuando se dilapidaban los activos del estado nacional: “Son las últimas joyas de la abuela que nos quedan”.

Hay algo de cierto en todo esto en el combate de este sábado. Baumstarh, una joven de 28 años oriunda de Brandsen, ostenta dos atributos inigualables en el pugilismo femenino local: es la boxeadora con más pegada de KO y poseedora de la única corona mundial que mantiene este deporte entre damas y caballeros.

Sol Baumstarh, con el cinturón de campeona interina de peso mínimo de la FIB@lapicante.baumstarh

Su revancha obligatoria, decretada por el Comité de Campeonatos de la FIB, ante la estadounidense Yadira Bustillos, una peleadora desordenada pero batalladora de 26 años, a quien batió por puntos en fallo localista el 5 de junio último en este mismo escenario, dista de concentrar la atención y el interés que amerita. Sin embargo, cuenta con la valía deportiva de salvaguardar sobre el ring de Castro Barros 75 nuestra última joya de la abuela: el cinturón de los 49 kg.

La pelea comenzará a las 23.30 horas y será televisada por TyC Sports, con un agregado particular en la conformación del marco de autoridades: el árbitro será el argentino Mario González, y oficiarán como jurados: Joel Elizondo, de Estados Unidos, Miguel Canul, de México, y Antonio Zaragoza, de Argentina, único juez local admitido tras la fallida decisión de la cuadrilla arbitral designada por la directiva regional FIB en el match pasado. Y esto también abre interrogantes y riesgos a la vez.

Sol Baumstarh, en acción contra la estadounidense Yadira Bustillos, en junio último; la argentina ganó en fallo controvertido@lapicante.baumstarh

¿Quién es Sol Baumstarh?

Una boxeadora angelada. Con 15 victorias (8 KO) y 7 reveses. Su carrera tuvo un comienzo adverso: perdió 6 de sus primeros 9 cotejos y luego, con la incorporación de Juan Martín Látigo Coggi como entrenador evolucionó en modo inimaginado. Comenzó a noquear, combatió en el Luna Park, sedujo al ambiente y cuando nadie lo pensaba se alejó de la tutela del excampeón mundial en busca de otros horizontes.

Fue perjudicada en su primera oportunidad mundialista en un veredicto extraño ante su comprovinciana Sol Cudos, en 2025, y más tarde, fue visiblemente favorecida ante su rival de esta noche: Bustillos, a quién derribó con un golpe magistral en el segundo round. Y este antecedente, como un fantasma, aflorará en cada instante de este desquite inquietante, esperado y sin favoritas definidas.

La presión del momento

El boxeo femenino relegó últimamente muchas cosas. El sitial de liderazgo que la santafesina Evelin Bermúdez había gestado en los últimos años se derrumbó con un revés inesperado frente a la mexicana Estafany Osorio; tampoco la catamarqueña Nazarena Romero pudo tener continuidad pese a ganar en Estados Unidos. Y el tremendo KO sufrido por Gabriela Alaniz ante la norteamericana Gabriela Fundora, en 2024, frenó su popularidad.

Sol Baumstarh, con su poderío y su título compartido con la canadiense Kim Clavel –inactiva por maternidad-, absorbió todas las cargas y presiones de esta actividad sin tener, quizás, las cualidades y la riqueza formativa de estas boxeadoras. Y eso pesará anímicamente esta noche. ¿A favor o en contra?

Cada pelea tiene una historia por resolver por quien la protagoniza. Sin darse cuenta, Sol Baumstarh se convirtió en “la última joya de la abuela del boxeo nacional”. Por eso, en cada round, jugará algo mucho más importante que los 10 puntos en la tarjeta de cada jurado.

Por Osvaldo Príncipi

Source: La Nación · Osvaldo Príncipi

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