MADRID.– El ministro de Transportes español, Óscar Puente, anunció este martes que dimitirá tras dos accidentes ferroviarios mortales en menos de un año, sin especificar cuándo dejará su cargo.
“Un ministro de Transportes de un país como España no puede continuar en su cargo tras dos accidentes en menos de un año, por cuestión de dignidad”, dijo ante el Congreso de los Diputados al final de su comparecencia de cuatro horas para ofrecer explicaciones sobre la tragedia ferroviaria.
Puente añadió que había tomado la decisión tras el último accidente, el 28 de octubre, pero que ha continuado en su cargo para hacer frente a las consecuencias y adoptar medidas que eviten que se repitan.
La principal fuerza de la oposición, el Partido Popular (PP), había reclamado su dimisión, así como partidos progresistas a la izquierda del socialista PSOE.
El miércoles pasado, un tren de Renfe recibió la orden de reanudar la marcha cuando otro de Iryo seguía detenido en la misma vía. El choque, cerca de Urda, en la provincia de Toledo, dejó 74 muertos.
Este martes, el gobierno español había anunciado que reducirá la frecuencia de los trenes de alta velocidad entre Madrid y Sevilla y que, si el sistema de bloqueo automático vuelve a fallar, hará falta el visto bueno de un segundo controlador para autorizar una maniobra.
La restricción regirá hasta que la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria revise el sistema de seguridad de la línea y el Gobierno complete la instalación del sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, que acumula retrasos en ese tramo. La línea Madrid-Sevilla fue la primera de alta velocidad de España, inaugurada en 1992. En enero, otro accidente en el mismo corredor, en el que también estuvieron implicadas Renfe e Iryo, dejó 46 muertos.
“Los terribles accidentes que se han producido en el corredor Madrid-Sevilla nos demuestran la imperiosa necesidad de reforzar dicho sistema y mejorar sus protocolos de actuación”, dijo Puente, después de la reunión del Consejo de Ministros.
La orden que precedió al choque
Según la reconstrucción preliminar, una falla en el sistema de señalización hizo que varios trenes se detuvieran de forma automática. El centro de control de Atocha, en Madrid, quedó a cargo de la circulación. Desde allí se autorizó al tren de Renfe a retomar la marcha a velocidad normal, aunque el de Iryo, más adelante, no conseguía arrancar. Los investigadores estiman que el impacto se produjo a una velocidad de entre 160 y 200 kilómetros por hora.
Puente calificó la orden de “errónea”. Explicó que los controladores debieron esperar a que el tren de Iryo se pusiera en movimiento antes de dar vía libre al de Renfe. Con el nuevo protocolo, si la señalización falla y el maquinista debe guiarse por lo que alcanza a ver en la vía, solo podrá avanzar a un máximo de 40 kilómetros por hora. Es lo que se conoce como “marcha a la vista”.
El ministro también anunció que incorporará más personal en los centros de control y mejorará las condiciones laborales. El principal sindicato de maquinistas, Semaf, reclama más personal y mejoras de seguridad. Ya hizo un paro y convocó a otras dos jornadas de huelga para el 10 y el 12 de noviembre. Para el 11 está prevista una huelga general, a menos de tres semanas de las elecciones legislativas anticipadas del 29 de noviembre.
El plan prevé además crear un modelo digital que reproduzca en tiempo real lo que ocurre en la red. Según Puente, un agente de inteligencia artificial podrá “detectar anomalías y monitorizar conversaciones entre maquinistas y controladores” para reducir el margen de error humano.
Las ayudas a las víctimas
El Consejo de Ministros aprobó este martes un paquete de ayudas que duplica las indemnizaciones del seguro obligatorio de viajeros. Los afectados podrán solicitar anticipos y tendrán una cobertura más amplia en caso de incapacidad temporal. El Gobierno también abrirá oficinas en las comunidades autónomas donde viven las víctimas para que ellas o sus familiares puedan hacer los trámites en su zona.
“Nuestra obligación es recuperar la confianza quebrada en la alta velocidad cuanto antes y cueste lo que cueste”, dijo el lunes en Barcelona el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, tras los tres días de luto nacional.
Entre las víctimas fatales estaba Ana Martina Conte Grand, una sanjuanina de 32 años, de nacionalidad argentina e italiana, que vivía en Andalucía desde 2025. Su hermano, que viajaba con ella, resultó herido.
Agencias Reuters y AFP
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Source: La Nación · LA NACION
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