Una semana después de que el Paraná rompiera un terraplén de contención y avanzara sobre los barrios Don Julián, La Isla y Pescadores, la localidad turística de Paso de la Patria, ubicada a 40 kilómetros de la capital correntina, sigue rodeada de agua. El hidrómetro del puerto marcó este martes 7,74 metros, según registros de la Prefectura Naval Argentina. El nivel de evacuación está fijado en 7 metros.

El Instituto Nacional del Agua (INA) pronosticó que el fenómeno de El Niño provocará una nueva onda de crecida el próximo 3 de noviembre. Frente a este panorama, muchos temen que el agua siga subiendo.

El Instituto Nacional del Agua (INA) pronosticó que el fenómeno de El Niño provocará una nueva onda de crecida para el próximo 3 de noviembreMarcelo Manera - LA NACION

El intendente Oscar “Chino” García describió la situación como “complicada”. Más de 150 familias se autoevacuaron, a las que se suman cuatro evacuadas formalmente por el municipio, y hay sectores del distrito que quedaron aislados. El problema de esa localidad es que tiene una escasa infraestructura para la atención de los evacuados, como ocurre en Itatí. La demanda de asistencia ya no se limita a quienes dejaron sus casas: también abarca a las familias rodeadas por el agua y sin posibilidad de salir.

A mediados de octubre, cuando el río aún estaba por debajo del nivel de alerta, García calculaba que entre 20 y 25 familias deberían dejar sus viviendas, y el municipio había preparado centros con capacidad para unas 60.

“Todo el trabajo está concentrado en mantener la cota de los terraplenes a 8,50”, dijo el intendente, quien busca evitar que el agua ingrese a las 60 manzanas del pueblo. García espera que el río llegue a 8 o 8,10 metros y advirtió que, si alcanzara los 8,50, Paso de la Patria podría quedar en “incomunicación total” por el corte de los accesos.

Más de 150 familias se autoevacuaron, a las que se suman cuatro evacuadas formalmente por el municipioMarcelo Manera

En la esquina de La Rioja y 8 de Diciembre, el agua avanzó unos 50 metros respecto de la semana pasada, según contaron a LA NACION vecinos del lugar. Las playas Punta Mitre y Pelícano, que en verano concentran a miles de visitantes, están bajo el agua, igual que los paradores y espacios recreativos de la costa. Al problema del río se suma el desborde de arroyos internos como el Huajó, en la zona sur.

Paso de la Patria tiene unos 10.000 habitantes estables, pero en verano y durante el carnaval supera los 50.000. Según la Cámara de Prestadores de Servicios Turísticos (Capresstur), el 80% de la población vive directa o indirectamente del turismo. Y, según estimaciones oficiales, cerca del 40% del pueblo está inundado.

“Se ha paralizado la actividad económica”, resumió García. Pileteros, jardineros, albañiles, cuentapropistas y emprendedores que dependen de la temporada están sin trabajo.

Afectación económica

Mariana, integrante de la comisión directiva de los prestadores, contó a Radio Sudamericana que tiene doce casas para alquilar y que diez están cubiertas por el agua. En esta época deberían estar tomando reservas; en cambio, tuvieron que cancelar muchas. Solo alrededor del 20% de los alquileres, los ubicados en zonas altas, siguen ofreciéndose, y algunos hoteles reciben a pescadores que llegan desde Brasil.

Javier Francesconi, dueño de un local de carnadas, contó que en las últimas semanas casi no hubo movimiento y que en su rotisería se nota que no hay plata en el pueblo. La localidad tiene unas 5100 plazas de alojamiento formal, que casi se duplican con los alquileres temporarios, y cada año se construyen unas 200 viviendas, muchas pensadas para el turismo.

La pesca deportiva del dorado es el otro motor económico. Según Capresstur, entre agosto y mayo se venden a diario unas 100 licencias para extranjeros y otras 50 para argentinos, y más de 50 embarcaciones salen cada día al río. La Cámara organizó una colecta de alimentos, agua, ropa y medicamentos para las familias afectadas.

La vulnerabilidad frente a la crecida del río no es nueva. García recordó que el plan integral de defensas diseñado después de la inundación de 1998 nunca se terminó, y que un segundo proyecto, de 2015, también quedó inconcluso. El intendente dijo que el gobernador se comprometió a gestionar la obra definitiva, pero que no consiguió financiamiento nacional.

Una nueva onda de crecida

El alivio, si llega, será breve. Entre los prestadores esperan que el río baje unos centímetros en los próximos días y vuelva a subir hacia el fin de semana, por encima de los 8 metros.

El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovison, explicó que el Instituto Nacional del Agua (INA) prevé una nueva onda de crecida para el 3 de noviembre, que podría superar por algunos centímetros el último pico. El informe del INA del 23 de octubre proyecta que en la capital correntina el río oscile entre 7,50 y 7,80 metros en una semana. Lovison aclaró que sería un salto de centímetros, no de metros, aunque una lluvia torrencial puntual podría agravar el escenario.

El investigador Juan José Neiff, de la Universidad Nacional del Nordeste, advirtió que esta nueva suba vendría del sistema Iguazú, Ivaí, Piquiri e Itaipú. Los organismos brasileños prevén 200 milímetros esta semana sobre la cuenca del Iguazú, y los modelos de Itaipú, hasta 300 hacia fin de mes. Lo preocupante, explicó, es que la segunda crecida se sumará a la actual al inicio de la temporada de lluvias. La tarea de la represa de Itaipú será evitar que el pico del Paraná coincida con el del Iguazú. Consultado sobre si el agua podría llegar a la avenida Costanera de la capital correntina, Neiff no lo descartó: “Tal vez sí”.

La situación de Paso de la Patria se repite en varios puntos de la costa correntina. Según el informe de Prefectura de este martes, el Paraná también superó el nivel de evacuación en Itatí (8,21 metros), Corrientes (7,35) y Barranqueras (7,23).

Más al sur, Prefectura realizó un operativo de asistencia a pobladores isleños de Bella Vista afectados por la crecida. Se hizo en el marco del Plan de Coordinación Federal para la Cuenca del Plata, junto a la Agencia Federal de Emergencias (AFE) del Ministerio de Seguridad Nacional y a las direcciones de Desarrollo Humano y de Producción del municipio. Los efectivos entregaron alimentos no perecederos y forraje para animales a tres familias de la zona insular.

En Bella Vista, el río marcaba 6,38 metros y seguía creciendo, a dos centímetros del nivel de evacuación. En esa ciudad, el municipio ya trasladó a 19 personas de zonas ribereñas a un albergue.

Por Germán de los Santos

Source: La Nación · Germán de los Santos

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