WASHINGTON.- En unas cruciales elecciones de medio término que marcarán a fuego sus últimos dos años al frente de la Casa Blanca, Donald Trump parece encaminarse a una noche de pesadilla en la batalla decisiva por el control del Congreso norteamericano. A medida que avanza el recuento en varios estados, los demócratas se perfilan como favoritos para arrebatarle a los republicanos tanto el Senado como la Cámara de Representantes, lo que significaría un revés de consecuencias imprevisibles para el presidente.

Los demócratas, que llegaron a estos comicios entusiasmados con la posibilidad de una “ola azul” en todo el país, se aseguraron victorias en contiendas para el Senado en Georgia, Virginia, Nuevo Hampshire y Carolina del Norte, y mostraban resultados sorprendentes en otros estados, con muchos de sus candidatos superando las expectativas.

En unos comicios seguidos con especial atención en todo el mundo, los pronósticos de los principales medios y encuestadoras norteamericanas pronostican altas probabilidades de que la oposición tomara el control de la Cámara alta, la gran pulseada de la jornada, mientras que ya daban por seguro un amplio triunfo de la oposición en la Cámara de Representantes.

Trump, que enfrenta este martes su última gran prueba en las urnas como un plebiscito sobre su gestión, sigue el desarrollo de los resultados junto a sus funcionarios del gabinete y asesores políticos en la Sala Este de la Casa Blanca.

En caso de concretarse la hecatombe electoral, una de las incógnitas a partir de este miércoles es cómo reaccionaría Trump a los resultados, que lo dejarían debilitado políticamente.

Los comicios generaron una altísima expectativa mundial ante el eventual impacto que un resultado adverso para las filas de Trump podría tener sobre su agenda geopolítica, económica comercial a escala global. El gobierno de Javier Milei, que siguió de cerca el proceso incluso con funcionarios enviados a Washington, apostaba a un triunfo de quien es su principal aliado internacional.

Respecto a otras carreras electorales, en Carolina del Norte el demócrata Roy Cooper derrotó a Michael Whatley en la contienda por el Senado, lo que marcó una victoria importante de la oposición para arrebatar un escaño después de que el republicano Thom Tillis optara por no buscar la reelección. Fue la primera ganancia neta de las cuatro que necesitaban en su intento de recuperar la Cámara alta.

El demócrata Roy Cooper tras su triunfo en Carolina del NorteMatt Ramey - FR172331 AP

Además, en otras dos batallas cruciales parecen encaminarse a victorias que, de concretarse, serían históricas.

En Texas, con el 41% de los votos escrutados, el legislador estatal demócrata James Talarico aventaja por 20 puntos al fiscal general republicano Ken Paxton, en un estado donde no se ha elegido a un demócrata para el Senado desde 1988.

James TalaricoBob Daemmrich - ZUMA Press Wire DPA

En tanto, en Kansas, un bastión republicano, con el 43% de los votos escrutados el demócrata Adam Hamilton lidera por 25 puntos sobre el senador republicano Roger Marshall. Ese estado está bajo dominio rojo en esa cámara desde 1932.

Y el senador demócrata Jon Ossoff obtuvo con facilidad -unos 20 puntos de diferencia- un segundo mandato en Georgia, un estado en el que Trump se había impuesto por más de dos puntos en la contienda presidencial de 2024.

Ossoff, que hizo una agresiva campaña contra las medidas de la gestión del presidente, era el único senador demócrata en ejercicio que defendía su escaño en un estado ganado por el magnate en 2024. Sin embargo, a los republicanos les resultó imposible poner en disputa ese asiento.

Los republicanos retienen Florida

En tanto, los republicanos lograron retener por estrecho margen otro de sus bastiones, Florida, con resultados que de todas formas mostraron fuertes avances demócratas.

Allí, la republicana Ashley Moody ganó por leve margen la elección para el escaño en el Senado ante Angie Nixon, quien en junio pasado se había unido a los Socialistas Democráticos de América (DSA, por sus siglas en inglés), el movimiento que tiene al alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, como figura central.

Ashley MoodyOCTAVIO JONES - GETTY IMAGES NORTH AMERICA

En la carrera por la gobernación, que definió al sucesor de Ron DeSantis, el republicano Byron Donalds se impuso por estrecho margen (50,07 a 48,67%) sobre el demócrata David Jolly, quien en campaña había recibido el respaldo del expresidente Barack Obama. Donalds se convirtió en el primer mandatario afroamericano del estado del sol.

Una de las disputas por un escaño para la Cámara de Representantes fue otro claro ejemplo del retroceso republicano en esta elección. La congresista María Elvira Salazar, aliada de Trump y que en campaña recibió el respaldo de Milei, pelea voto a voto en el Distrito 27 de Florida con el demócrata Elliot Rodríguez.

Maria Elvira SalazarLynne Sladky - AP

Con el 95% de los votos escrutados, tiene una ventaja de poco más de mil votos (50,2-49,8%), un margen muy alejado de los más de 20 puntos de diferencia que la legisladora de origen cubano había obtenido en las elecciones de 2024.

En septiembre pasado, Salazar había generado un temblor en la campaña republicana al criticar la política migratoria de Trump, uno de sus emblemas de las campaña, y advertir que muchos latinos se sentían “traicionados” por el presidente.

El desgaste del magnate

Unos 250 millones de personas estuvieron habilitadas a votar en las elecciones del martes en Estados Unidos, en las que estuvieron en disputa la renovación de las 435 bancas de la Cámara de Representantes y de 35 de las 100 del Senado, además de que de definirían 36 gobernaciones y miles de cargos estatales y locales.

Los republicanos partieron de una mayoría de 53 a 47 asientos en el Senado, si se cuentan dentro del bloque demócrata a los dos legisladores independientes que suelen votar con ese partido, por lo que los opositores necesitaban el martes una ganancia neta de cuatro escaños para hacerse con el control de la Cámara alta (el voto de desempate corresponde al vicepresidente JD Vance).

TOPSHOT - A man walks past posters highlighting high food and gas prices and urging people to vote in Dallas, Texas, on November 2, 2026. Democrat James Talarico is facing Republican and Texas Attorney General Ken Paxton in a race for one of Texas's US Senate seats in the midterm elections, November 3. No Democrat has won statewide office in the conservative southern state since 1994, and Donald Trump carried Texas by nearly 14 percentage points in the 2024 presidential election. (Photo by Ricardo ARDUENGO / AFP)RICARDO ARDUENGO - AFP

Trump, que había calificado estos comicios de medio término como los “más importantes de nuestras vidas”, llegó a esta cita en las urnas con índices de desaprobación en niveles récord y tras una campaña que se planteó como un referéndum sobre el su gestión.

Ese desgaste se vio reflejado en el mismo día de la elección. Un sondeo elaborado por la agencia AP entre miles de votantes evidenció un fuerte descontento con la situación del país y con la gestión de Trump, y pesimismo respecto al futuro de Estados Unidos, tal como mostraban las encuestas preelectorales.

Cerca de tres cuartas partes de los encuestados dijeron sentir “enojo” o “insatisfacción” con el rumbo del país, mientras que seis de cada diez desaprobaron el desempeño del mandatario republicano.

Además, el 60% consideró que los precios, por encima de los niveles habituales, se deben principalmente a las políticas de Trump y no a factores ajenos a su control. La economía -con la inflación y los aumentos de los combustibles como talones de Aquiles de Trump en los últimos meses- fue señalada como el principal problema del país por cuatro de cada diez votantes.

Trump, en uno de sus últimos actos de campañaANDREW HARNIK - GETTY IMAGES NORTH AMERICA

Consciente del alto nivel de desencanto con su gobierno, en la campaña el presidente había insistido varias veces en su promesa de entregar “cheques” de 5000 dólares a todo estadounidense adulto si los republicanos lograban retener la mayoría en ambas cámaras del Congreso.

Antes de este martes, más de 59 millones de estadounidenses participaron de la votación anticipada, una cifra que supera ampliamente el récord registrado en las últimas elecciones de mitad de mandato.

El aumento fue particularmente significativo en varios estados donde se disputan elecciones competitivas para el Senado, donde están puestos los principales focos de la noche que dilucidarán si los demócratas finalmente retoman el control total del Capitolio.

Por Guillermo Idiart

Source: La Nación · Guillermo Idiart

At a glance

Topic
World
Country
🇦🇷 AR
Publisher language
ES
Added to Allnira