Augusto Delkáder, periodista de raza, miembro del equipo fundador de EL PAÍS y expresidente de honor de la Cadena SER, ha fallecido este viernes en Madrid a los 76 años tras encadenar varias enfermedades. Así lo ha confirmado la familia de este gaditano de carácter indomable que ocupó diversos cargos ejecutivos en el Grupo Prisa (editor de este periódico) y dedicó más de medio siglo de su vida al oficio de informar. En EL PAÍS lo hizo desde su fundación en 1976, salvo un periodo durante el que regresó a su ciudad natal para dirigir el Diario de Cádiz. Tras volver a este periódico, ejerció como director adjunto bajo el mando del primer director, Juan Luis Cebrián. Fue un maestro para varias generaciones en todas las redacciones que lideró. Y siempre apostó por su propia máxima, convertida en legado: “En caso de duda, haz periodismo”.

Su tránsito de EL PAÍS a la Cadena SER (también propiedad de Prisa) en la década de los ochenta del pasado siglo le llevó a dirigir los informativos, a hacerse cargo de todas las emisoras del grupo a principios de los noventa y a ser nombrado posteriormente director general, consejero delegado de la SER y de Unión Radio, así como director de la Unidad de Medios de Prisa. Para entonces ya había abordado todas las vertientes de la profesión, desde el manejo de noticias locales en el Diario de Cádiz hasta instantes decisivos de máxima tensión nacional como el Golpe de Estado del 23-F en 1981, cuando EL PAÍS sacó a la calle hasta siete ediciones especiales en defensa del orden constitucional durante la noche más larga de la Transición.

En 2021, dejó sus responsabilidades ejecutivas en el Grupo Prisa y fue designado presidente de honor de la SER. Como él mismo recordó con motivo de aquel nombramiento, abandonar en su día EL PAÍS para hacerse cargo de esta red de emisoras supuso para Delkáder un reto y un desgarro. Lo que le pidieron entonces el presidente de Prisa, Jesús Polanco, Juan Luis Cebrián y Javier Baviano fue que trasladase a la SER “la cultura de Prisa” tras su adquisición por parte de este grupo de medios. Su papel fue clave en el impulso de los tramos matinal y nocturno de la cadena, así como en la consolidación de los servicios informativos como motor de la programación.

Muchos años después, cuando recibió el III Premio Federico Joly de Periodismo (concedido por la empresa editora entre otras cabeceras del Diario de Cádiz, a cuyo consejo de administración se incorporó en 2022), afirmó que desembarcar en la SER para cumplir su misión le enseñó cómo estaba conformada “la España plural”. Esa concepción le permitió estrechar vínculos con los asociados a la red nacional de emisoras de la SER. Y capital fue también su labor junto a Jesús Polanco en el empeño de expandir las radios del Grupo Prisa por América Latina.

Hijo de catalana y marroquí, cuarto de siete hermanos, se licenció en Derecho y Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid. Amplió estudios en el Reino Unido y en Estados Unidos, donde formó parte de la primera promoción española de la German Marshall Fund. Destacó muy pronto en el rotativo del Grupo Joly de su ciudad natal y con tan solo 23 años ya ejercía como subdirector antes de incorporarse a la fundación de EL PAÍS en Madrid. Aferrado a los “hechos innegables” que vertebran la información, ejerció el poder en los medios poniendo a los lectores y oyentes en el horizonte prioritario de la exigencia debida para la toma de decisiones.

Desempeñó el papel de jefe desde muy joven, pero Delkáder fue ante todo un periodista. Ya lo era antes de serlo. Su primera aproximación a las redacciones tuvo lugar durante la adolescencia, como meritorio en el Diario de Cádiz. Admirador de Chaves Nogales y de todo aquel con coraje para dedicarse al oficio desde la pasión y el compromiso, dejó la impronta de su sagaz personalidad en las más complejas reuniones y pulsos frente a diversos poderes. Su templanza en los momentos de mayor tensión podía tornar en implacable mirada de acero contra la ignorancia recubierta de osadía, a la que solía dejar en evidencia con apenas una frase.

Más allá de los medios, compaginó otros ámbitos como la presidencia del Consejo Social de la Universidad de Cádiz. También fue patrono de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo y consejero independiente en la constructora Sacyr. Entre otras distinciones, recibió la Medalla de Andalucía y fue nombrado hijo predilecto de la provincia gaditana. Sufrió la muerte de su hija Alicia, y deja esposa y otros dos hijos. Años atrás, al hilo de un reconocimiento a su labor, el periodista del Diario de Cádiz Fernando Santiago encuadró así la foto fija de Augusto Delkáder: “Es un mito, porque ha sido lo que nosotros hubiéramos querido ser”.

Source: El País · Quino Petit

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