El silencio debía marcar la manifestación de este sábado por el segundo aniversario de la dana que se cobró la vida de 234 personas en la provincia de Valencia. Y el silencio ha sido la tónica general de la marcha, que ha reunido a más de 3.500 personas, según la Delegación del Gobierno, si bien también se han escuchado algunos gritos, enseguida secundados, contra Carlos Mazón, quien fuera presidente de la Generalitat durante las inundaciones y que se mantiene como diputado autonómico. Los concentrados también han reclamado la dimisión del Consell autonómico, del PP, por su gestión de la catástrofe.
La gente congregada en las aceras del centro de Valencia también ha prorrumpido en aplausos al paso de los familiares de las víctimas, que portaban las imágenes de sus muertos estampadas en sus camisetas negras de luto. Muchas de ellas asentían ante la reacción espontánea de solidaridad de los vecinos, en un gesto que no ocultaba el dolor por la ausencia de sus familiares, simbolizada por un gran espacio vacío en la cabecera de la manifestación que debían ocupar ellos. La música fúnebre de La processó de la memoria abría la comitiva.
Entre los carteles que pedían silencio también se han visto algunas pancartas, pocas, con lemas del siguiente tenor: “PP + Vox + TSJCV. Cómplices de Mazón”. El Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana no apreció delito en su día sobre la gestión realizada por el expresidente popular Carlos Mazón y rechazó que se le investigara, tal como solicitaba la exposición razonada de la jueza instructora de la causa de la dana, Nuria Ruiz Tobarra.
Ha sido una tarde extraña, desapacible y lluviosa, con el centro de la ciudad blindado por un gran despliegue policial ante la amenaza de posibles disturbios convocados por el movimiento Blocus y con buena parte de los comercios cerrados o con los escaparates protegidos con tablones para evitar saqueos. No había el bullicio habitual de un sábado por la tarde. La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, del PP, había aconsejado el viernes que los vecinos no salieran por el centro este sábado para evitar riesgos.
Finalmente, no se han registrado incidentes durante la tarde, pero todos estos factores pueden haber influido en que la manifestación con motivo del segundo aniversario de la tragedia no haya sido más numerosa. La última gran marcha multitudinaria por la dana fue la del primer aniversario, con decenas de miles de personas en las calles. Las convocatorias se celebran mensualmente desde la catástrofe del 29 de octubre de 2024.
El pesar por los 69 muertos del reciente accidente ferroviario de Urda (Toledo) también ha estado presente entre los familiares de las víctimas de la dana, que han mostrado su solidaridad tras la brutal colisión.
La presidenta de la Asociación de Víctimas Mortales de la Dana, Rosa Álvarez, ha señalado que dos años después siguen reivindicando que Carlos Mazón deje de estar aforado, abandone su escaño de diputado autonómico y que asuma sus responsabilidades. Y ha acusado a la alcaldesa de Valencia, María José Catalá, de “desincentivar” la protesta al pedir que hoy no se acudiera al centro por los posibles disturbios.
“Después de dos años en los que hemos salido pacíficamente a la calle, los violentos no nos van a sacar de ella” para “seguir reclamando verdad, justicia y reparación”, ha afirmado la presidenta de l’Associació de Víctimes de la Dana, Mariló Gradolí. Ambas han coincidido en que “no se han asumido responsabilidades” por lo ocurrido en 2024, ni conocen “la verdad ni se ha pedido perdón”, por lo que esperan que el Tribunal Constitucional elimine el aforamiento de Mazón y se le pueda preguntar por su actuación de aquel día, en la que estuvo durante horas desaparecido y sin acudir al centro de emergencias.
Ya en la plaza del Ayuntamiento, final de la marcha, donde continúan los acampados por la vivienda, muchos de los cuales se han sumado a los aplausos a la llegada de los familiares, se ha nombrado a cada una de las 234 personas fallecidas y se ha leído un manifiesto. En él se recuerda que llevan 24 meses saliendo a la calle para denunciar que “la negligencia de Mazón y su Consell” provocó que una gran catástrofe natural se convirtiera en “una catástrofe humana”. Las víctimas mortales “hoy seguirían vivas de no haber sido por la dejación de funciones del Gobierno valenciano, en general, y de quien era en ese momento su president, en particular. ¡No son muertos, son asesinados!“, concluye el manifiesto.
Source: El País · F. B.
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