Los jóvenes que vandalizaron y robaron en 23 comercios en Barcelona y provocaron 33 incendios la tarde noche del sábado se movilizaron a través de las redes sociales. Grupos de TikTok movieron inicialmente la protesta, y después redirigieron a las personas a canales de Whatsapp y de Telegram, donde se dieron instrucciones precisas para el saqueo. Los Mossos d’Esquadra monitorizaron las protestas por redes, pero consideraron que la movilización uniría apenas a 300 personas, y se provocarían incidentes leves, según fuentes policiales. La policía detuvo finalmente a 128 personas, de las cuales 72 (56%) son menores de edad. Solo dos de ellos cuentan con antecedentes, ambos por desórdenes públicos. La policía catalana investiga quién hay detrás de la convocatoria.

Todavía quedan en TikTok perfiles anónimos que siguen animando a la protesta 24/10 en Barcelona. Bien con un cartel con un código QR con el que unirse a una comunidad de Whatsapp, bien con el enlace con una invitación directa en los comentarios, se reclutaron jóvenes desde las redes. La protesta tenía el lema Por la calidad del instituto, se reunían a las 18 horas en Plaza de Catalunya, sin un recorrido claro. En algunos de esos grupos en redes sociales, con centenares de personas, queda claro desde el inicio que el objetivo es el robo. También la consejera del Interior, Núria Parlon, destacó que los actos vandálicos del centro no los provocó la cola final de una protesta, sino que fue el objetivo desde el inicio.

La virulencia de la protesta pilló por sorpresa a los Mossos d’Esquadra, que no se esperaban que fuese de esa magnitud. Los servicios de información contemplaban que se tirasen huevos, se enganchasen carteles o se pintasen las fachadas de bienes inmuebles. Pero no que los concentrados, con capuchas y caras tapadas, acudiesen de manera directa a los establecimientos. Muchos de ellos, como El Corte Inglés de Plaza de Catalunya, bajaron las persianas con los clientes dentro.

La protesta se inspira en los disturbios en Francia, que empezaron el contexto de las manifestaciones de jóvenes por la educación pública y degeneraron en graves altercados. Otros grupos planearon también una concentración similar en otras ciudades, como Madrid, pero allí no lograron llevarlo a cabo, por motivos que investiga la policía.

El experto en campañas de desinformación Marcelino Madrigal empezó a detectar ya el lunes perfiles en TikTok que alentaban las protestas. Cuentas que fueron cambiando de nombre y que sirvieron para “prender la mecha”. “Quién lo ha organizado tiene un interés político o geopolítico”, asegura el tecnólogo, quien se muestra prudente a la hora de señalar a alguien en concreto. Con la “bandera de enganche del desencanto”, enseguida se generó un “efecto llamada” con gran éxito entre decenas de jóvenes, movilizados en grupos de Whatsapp y Telegram.

En su análisis, Madrigal detectó un grupo de al menos 900 personas que tenía la intención de replicar en Madrid lo mismo que ocurrió en Barcelona. Pero no lo lograron, algo que Madrigal atribuye a la labor de monitorización policial y a los avisos que él mismo dio, también en redes y medios de comunicación. En el caso de Barcelona, asegura que detectó al menos dos institutos de la zona de Granollers (Barcelona) donde se reclutó a diversos jóvenes, y señala a una chica joven como una de las que movió la convocatoria, sin dar facilitar más detalles.

Los Mossos d’Esquadra analizan ahora el perfil de los detenidos para entender qué se mueve detrás de estas protestas y si hay organizadores claros en las mismas. En los grupos ya se planean nuevas acciones similares, en Barcelona, Madrid o Algeciras, y se dan indicaciones sobre cómo vestir, cómo actuar, e incluso se planean cuáles son los objetivos a saquear. Algunos participantes hablan abiertamente de cómo revender después lo robado, y se dan consejos para evitar ser monitorizados por la policía.

La comisaria jefe de los Mossos d’Esquadra, Sílvia Catà, ha reconocido en declaraciones a Catalunya Ràdio que “la violencia de los manifestantes contra el mobiliario urbano, los comercio y también contra la policía” sorprendió a los agentes. “Tenemos cuatro agentes de baja, uno por el golpe de una piedra en la cabeza”, ha explicado sobre “grupos que no eran organizados”. Catà ha dado cuenta de la magnitud del operativo, 295 efectivos de Arro y Brimo y 125 agentes de la Guardia Urbana de Barcelona. Los Mossos expidieron 68 actas administrativas por decomiso de armas blancas, esprais, pasamontañas, pirotecnia y piedras, entre otros elementos peligrosos.

La comisaria ha detallado también que los manifestantes fueron convocados por TikTok y que están tratando de “investigar quién hay detrás”, en contacto con otras policías europeas, como la francesa o la italiana. Solo en las primeras dos horas de concentración, a primera hora de la tarda, los Mossos identificaron a 300 jóvenes y a partir de las 18.30 horas, cuando comenzaron los altercados, a 150 más. La policía se muestra sin embargo prudente sobre el origen de los altercados.

Source: El País · Rebeca Carranco

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