El movimiento de estudiantes de Serbia ha logrado algo inédito en la historia reciente del país. A lo largo de casi dos años de protestas presionó al presidente Aleksandar Vucic para convocar elecciones anticipadas. El dirigente tachó a lo estudiantes de ser “mercenarios” al servicio de países extranjeros. Ellos evitaron nombrar líderes para no sufrir represalias. Y exigieron elecciones anticipadas. Finalmente, Vucic se vio forzado a aceptar el pulso y el pasado mes dimitió como presidente para encabezar la lista del Partido Progresista Serbio (SNS) como candidato a primer ministro. Hoy, 6,4 millones de serbios están llamados a elegir 250 diputados en unas elecciones que se viven como un referéndum sobre la continuidad de Vucic en el poder.
Vucic corre el riesgo de perder unas elecciones por primera vez en sus 14 años como figura dominante de la política serbia. Su principal rival será la llamada Lista de los Estudiantes. Aunque esta candidatura ha sido impulsada y elegida por universitarios a lo largo de un arduo proceso de selección, la integran sobre todo profesionales de la sociedad civil ajenos a la política hasta ahora, como profesores, deportistas y actores. Y la encabeza Ilija Srdanovic, un cardiólogo y profesor universitario de Novi Sad, la segunda ciudad más poblada del país.
Las elecciones legislativas ordinarias no estaban previstas hasta diciembre de 2027. Pero el 1 de noviembre de 2024 se derrumbó la marquesina de la estación de tren de Novi Sad y causó la muerte de 16 personas. Los manifestantes no vieron en la tragedia un simple accidente, sino el resultado de años de corrupción y falta de transparencia en la obra pública. Los estudiantes iniciaron movilizaciones en las que reclamaban una investigación transparente. Y al cabo de varios meses comenzaron a pedir elecciones anticipadas. A lo largo de casi dos años organizaron decenas de marchas a lo largo del país. Nunca hubo una cabeza visible del movimiento, procuraron repartir las responsabilidades entre varios portavoces.
Ahora, algunas encuestas en el país sostienen que la Lista de los Estudiantes está empatada con el SNS de Vucic. Nikola Burazer, director de programas del Centro de Política Contemporánea (Centre for Contemporary Politics), un laboratorio de ideas con sede en Belgrado, explicaba esta semana en una videoconferencia: “Nos encontramos prácticamente en aguas inexploradas, porque en elecciones anteriores siempre había cierta seguridad de que el partido gobernante iba a ganar de algún modo, probablemente de forma muy convincente, sin importar lo que hicieran las demás listas a nivel nacional. Y por primera vez, esto no es una certeza”.
El mensaje de los estudiantes parecía hace dos años abiertamente proeuropeo. Después se fue moderando. Aleksandar Ivkovic, también del Centro de Política Contemporánea, explica por videoconferencia que existe un grupo de votantes indecisos “abiertos al cambio, pero tal vez no a cualquier tipo de cambio”. Ivkovic explica que los estudiantes han transmitido la idea de que si llegan al poder el cambio no será turbulento, y preservarán lo positivo del sistema actual de Serbia. “En mi opinión, es una buena estrategia de campaña, aunque queda por ver si el mensaje ha calado lo suficiente como para que la Lista Estudiantil tenga posibilidades de victoria. Su mensaje principal ha sido precisamente que la victoria es posible. La palabra clave de la campaña ha sido esa, victoria”.
A lo largo de la campaña se han registrado dos grandes imágenes que sirven como elementos de fuerza para cada una de las partes. En primer lugar, Vucic convocó a sus seguidores el 16 de octubre en Novi Sad. La cita era todo un desafío y una demostración de fuerza, ya que esta ciudad ha sido durante dos años el centro neurálgico de las protestas. De hecho, en el primer aniversario de la tragedia, la mayoría de los estudiantes consultados mencionaban la misma frase: “Ya no hay marcha atrás”. Y no han parado hasta hoy. Pero Vucic logró concentrar a decenas de miles de seguidores, que el Ministerio del Interior cifró en 110.000 simpatizantes, aunque la organización independiente serbia Archivo de Concentraciones Públicas rebajó la cifra a 16.500 personas, a partir de las imágenes aéreas. Vucic se vio respaldado por el primer ministro de Eslovaquia, el populista Robert Fico.
Seis días después, el 22 de octubre, la Lista de Estudiantes convocó una manifestación en Belgrado a la que asistieron 150.000 personas, según el Archivo de Concentraciones Públicas, casi diez veces más que lo que calculó en la concentración de Vucic.
Eso es lo que se vio en la calle. Ahora falta ver lo que se verá en las urnas. Los colegios electorales estarán abiertos desde las siete de la mañana hasta las ocho de la tarde. “Se espera que la noche electoral sea tensa”, señala Ivkovic. “Supongo que estaremos cerca de saber quién ganó las elecciones en las primeras horas del lunes 26″.
Source: El País · Francisco Peregil
At a glance
- Topic
- Politics
- Country
- 🇪🇸 ES
- Publisher language
- ES
- Added to Allnira