El primer ejecutivo de Adif, el ingeniero de Caminos Luis Pedro Marco de la Peña (Santander, 57 años), ha sido llamado por el vicepresidente primero del Gobierno y nuevo titular de Transportes, Carlos Cuerpo, para trasladar toda la información que está en sus manos sobre el accidente ferroviario del pasado miércoles en Urda (Toledo). La reunión está fijada a las 18.00 horas y también estará presente el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano. Se da por descontado que en este primer contacto Marco de la Peña va a poner su cargo a disposición. Será horas después de que el presidente del Gobierno haya confiado a su número dos la gestión de la crisis ferroviaria tras la renuncia de Óscar Puente a seguir al frente del Ministerio de Transportes anoche en el Congreso. La continuidad de Santano, hasta ahora número dos de Puente, también está en manos de Carlos Cuerpo.
Antes de esta cita clave, Marco de la Peña ha sacado adelante este mediodía, en reunión del consejo de administración de Adif, el acuerdo marco de financiación con la Administración General del Estado para el periodo 2026-2030. El pacto recoge inversión en la infraestructura y gasto en mantenimiento en el entorno de los 20.000 millones de euros durante el periodo. El acuerdo apuntala los compromisos de Adif con los sindicatos ferroviarios firmados en febrero, en el contexto de una huelga tras los siniestros de Adamuz (Córdoba) y Gelida (Barcelona). En ese papel quedó fijado un refuerzo económico para el mantenimiento de las redes convencional y de alta velocidad.
Sobre esta montaña de millones e euros, el Consejo de Ministros aprobó el pasado 13 de octubre un acuerdo por el que se autorizan y se modifican los límites para adquirir compromisos de gasto con cargo a ejercicios futuros (según lo dispuesto en el artículo 47 de la Ley General Presupuestaria) para dar luz verde al Ministerio de Transportes entre 2027 y 2030 para cubrir los compromisos derivados de los nuevos convenios entre la Administración General del Estado y Adif y Adif Alta Velocidad.
Con la pieza de Puente fuera del tablero, el siguiente máximo responsable de la gestión de la infraestructura y el tráfico ferroviario es Marco de la Peña. Una serie de órdenes erróneas emitidas desde el centro de control de Madrid-Atocha desencadenó el choque de un AVE de Renfe con una unidad de Iryo a las 8.53 del 28 de octubre, dejando 69 víctimas mortales. La reacción inmediata de Adif ha sido presentar un ramillete de medidas para reforzar la seguridad en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla, donde solo nueve meses antes, el 18 de enero, se dio la anterior tragedia de Adamuz, con 46 fallecidos y de nuevo por una colisión entre trenes de Adif y Renfe. Marco de la Peña ya era presidente de Adif y salvó el puesto.
Entre las nuevas medidas por adoptar tras el accidente de Urda figuran una mayor separación de trenes en el Corredor Sur con la suspensión de frecuencias y la salida de convoyes en doble composición para evitar, en lo posible, suprimir oferta de plazas. Esta limitación, con la que se consigue aumentar la distancia de seguridad entre trenes, se mantendrá hasta que entre en operación el sistema de señalización ERTMS en lugar del más anticuado LZB, lo que podría suceder a primeros de 2027. Adif también se dispone a implantar un sistema de doble supervisión de los telefonemas (mensaje formal de seguridad) que se remiten a los maquinistas cuando se cae el LZB, como sucedió el miércoles en 63 kilómetros de vía entre las localidades toledanas de Mora y Malagón. En el plano laboral, el gestor de la infraestructura va a implantar mejoras en las condiciones de trabajo de los centros de control.
El cese de Luis Pedro Marco de la Peña ha sido reclamado por los grupos de la oposición, también entre aliados del Grupo Socialista en el Congreso, y por fuerzas sindicales como CSIF. El presidente de Adif compareció junto a Óscar Puente el pasado viernes ante los medios de comunicación para explicar lo sucedido en Urda y lanzar el compromiso de revisión y reformas en el sistema ferroviario para evitar que pueda suceder una nueva tragedia.
Si Puente debía pasar por la Diputación Permanente del Congreso para dar sus argumentos sobre el siniestro antes de salir del Gobierno, el presidente de Adif tenía como misión clave cerrar en el consejo de administración el acuerdo de financiación para la compañía hasta 2030. A partir de este punto, su continuidad depende del vicepresidente Cuerpo.
Experiencia
Luis Pedro Marco de la Peña aceptó el cargo de presidente de Adif en sustitución de Ángel Contreras el 17 de septiembre de 2024. Su llegada a Madrid fue la de un técnico con experiencia técnica y política. Trabajó en Ferrovial de 1994 a 1999, y posteriormente en compañías como Construcciones Amenabar, donde ejerció como gerente; Exbasa Obras y Servicios, de la que fue director; ocupó el puesto de jefe de Obra Civil y Ferrocarriles de Construcciones Balzola, y fue director general de Construcciones Fhimasa e i-INGENIA Ingeniería y Arquitectura.
En 2009 inició su recorrido en el sector público como director general de Euskal Trenbide Sarea (ETS), ente público del Gobierno Vasco creado para optimizar el sector ferroviario. Estuvo al frente cuatro años, pero antes amasaba una dilatada carrera en la esfera privada. Desde 2020 hasta su fichaje por Adif, había ocupado el cargo de Infraestructuras y Transportes en el País Vasco.
Desde esa última posición tuvo máxima responsabilidad sobre la Red Ferroviaria Vasca (ETS); Ferrocarriles Vascos (Eusko Trenbideak); Metro Bilbao; Puertos de titularidad estatal de Bilbao y Pasajes; Plataformas logísticas de Zaisa (Irún), Aparkabisa (Barakaldo) y Centro de Transportes de Vitoria (CTV); Consorcio de Transportes de Bizkaia (CTB); y del transporte de Euskadi y de los tres TTHH. Luis Pedro Marco de la Peña conoce el terreno que pisa en el transatlántico Adif.
Source: El País · Javier F. Magariño
At a glance
- Topic
- Politics
- Country
- 🇪🇸 ES
- Publisher language
- ES
- Added to Allnira