El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado de “inexplicable” que el centro de control de Adif autorizara al tren de alta velocidad de Renfe a reanudar la marcha con normalidad cuando el convoy de Iryo seguía detenido en la vía. Puente ha explicado que se enteró del accidente pocos minutos antes de las nueve de la mañana y que se trasladó inmediatamente al centro de control de Adif en Atocha para conocer los detalles del siniestro. Llegó sobre las 9:40 horas y, desde entonces, se ha reunido con los técnicos del centro que disponían de información sobre lo ocurrido para tratar de esclarecer las causas del choque. El accidente ferroviario, ocurrido entre Los Yébenes y Urda (Toledo), en la línea de alta velocidad entre Madrid y Andalucía, se ha saldado con al menos 64 víctimas mortales y más de 50 heridos, según los datos facilitados por las autoridades. La colisión provocó el descarrilamiento de varios vagones, algunos de los cuales cayeron por un terraplén. Más de 540 personas viajaban en los dos trenes siniestrados, según los primeros datos del Gobierno de Castilla-La Mancha.

Según la reconstrucción de los hechos ofrecida por el ministro, sobre las 8:30 se produjo un fallo de comunicación en tres ordenadores de la red que dejó fuera de servicio el sistema de control y seguridad LZB en un tramo de 63 kilómetros a la altura de la estación de Urda (Toledo). La incidencia provocó la detención automática de todos los trenes que circulaban por ese tramo, seis según una estimación provisional que Puente ha advertido que todavía debe comprobarse. Con los convoyes detenidos y sin el sistema LZB operativo, el centro de control de Adif en Atocha asumió la gestión del tráfico ferroviario de forma manual.

A las 8:36 horas, el centro de control autorizó al tren de Renfe que acabó colisionando con el Iryo a reanudar la marcha “con normalidad“, pese a que, según Puente, debía permanecer detenido. El ministro ha explicado que el convoy tenía una indicación de parada obligatoria y que tanto la normativa como los protocolos de Adif impedían que retomara la circulación en esas condiciones. Además, el circuito de vía seguía ocupado por el tren de Iryo, detenido a la entrada de la estación, y una señal roja prohibía reanudar la marcha. Pese a ello, el tren de Renfe recorrió unos 25 kilómetros durante los aproximadamente 17 minutos transcurridos hasta el impacto, que se produjo a las 8:53 horas. La velocidad que alcanzó todavía se desconoce, aunque en ese tramo podía llegar hasta los 200 kilómetros por hora, según ha detallado el ministro.

Puente también ha trasladado su “consternación por el accidente, por las víctimas y sus familias”. “Estamos absolutamente devastados. Toda mi solidaridad y empatía con ellos”, ha señalado.

Source: El País · Denisse López

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