Los vecinos de Urda se han emocionado este sábado al escuchar, al final de la misa funeral por los fallecidos en el accidente ferroviario, la carta que el papa León XIV había enviado a las víctimas. La iglesia parroquial de San Juan Bautista se ha quedado pequeña y quienes no han podido entrar han seguido la ceremonia desde fuera. El arzobispo de Toledo, Francisco Cerro Chaves, ha destacado el consuelo que han encontrado en las palabras del pontífice: “Nos ha llenado el corazón de esperanza”. La misa funeral de este sábado ha sido organizada por la Archidiócesis de Toledo, con la participación de las parroquias de Urda y Los Yébenes, y presidida por el arzobispo Francisco Cerro Chaves. Más adelante se celebrará un funeral oficial en la catedral de Toledo.
Cerro ha empezado a leer la carta: “El Papa León XIV, vivamente apenado al conocer la dolorosa noticia del trágico accidente ferroviario ocurrido en la localidad de Urda, Toledo, ofrece sufragios por el eterno descanso de los difuntos. Asimismo, el Santo Padre ha hecho llegar su sentido pésame a los familiares de los fallecidos, “junto con sus expresiones de consuelo, viva solicitud y deseos de pronto restablecimiento de los heridos”. Su Santidad, a la vez que ha animado a los miembros de los equipos de rescate a perseverar en los trabajos de socorro y asistencia, les imparte a todos de corazón la confortadora bendición apostólica, como signo de esperanza en el Señor resucitado”, ha leído el obispo auxiliar de Toledo, Francisco César García Magán. El mensaje está dirigido al arzobispo y firmado por el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado.
Cerro Chaves ha explicado, además, que han recibido condolencias de distintos lugares del mundo, pero ha destacado especialmente el mensaje del papa, que le ha sorprendido “muchísimo”. “Se ve que tiene una sensibilidad tan grande con el mundo del dolor y del sufrimiento”, ha señalado.
Este sábado por la mañana, los vecinos se han acercado a la parroquia con sus mejores galas. Había mayores, jóvenes y niños. Bajo el sol, los asistentes se agrupaban junto a la fachada de piedra, ocupaban los escalones y se sentaban en el murete de la entrada. Entre los asistentes estaba Antonio García Condado, farmacéutico de Urda, que el día del accidente dejó el desayuno tras recibir la llamada de su hija y condujo hasta la zona cero. Después regresó a la farmacia para recoger medicamentos y material con el que volvió a ayudar. De aquellas horas quiere conservar el recuerdo de un herido al que acompañó mientras se despedía de su familia: al día siguiente, su mujer Maite lo llamó para contarle que seguía vivo. “A mí me reportó un entusiasmo que no te puedes imaginar”, recuerda. Este sábado ha asistido a la misa con tristeza por los fallecidos y con el deseo de que sirva de consuelo a sus familias.
Durante la homilía, Cerro Chaves se ha dirigido a las familias de las víctimas: “No tenemos palabras que puedan llenar el vacío de una ausencia tan dolorosa”. También ha pedido a quienes tienen responsabilidades en la seguridad de los transportes que trabajen con diligencia, buscando la verdad, la justicia y la protección de la vida humana para evitar que se repitan tragedias como esta.
A la entrada de la misa, el alcalde de Urda, Manuel Galán, ha dicho que es un día “de dolor” y de reconocimiento a quienes están sufriendo y a las familias de los fallecidos". También ha pedido una oración por los hospitalizados: “Para que se curen, para que se sanen, para que de la forma más rápida y de lo mejor posible puedan estar con sus familias”.
Galán ha dicho que este viernes pudo hablar con los vecinos para conocer cómo se encontraban. “El pueblo está muy dolorido, está muy dañado psicológicamente, necesita apoyo”, ha señalado. El regidor ha agradecido a los medios que les ayuden a expresar lo vivido: “Todo ese dolor lo sacan y les ayuda a ir pasando los días y a pasar ese dolor que ellos tienen interiorizado”.
Antes de entrar en la iglesia, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha informado de que continúan las altas hospitalarias. En la comunidad permanecen ingresadas 34 personas, 15 de ellas en la UCI. “Evolucionan razonablemente bien”, ha señalado.
García-Page ha confirmado que el balance de fallecidos se mantiene en 69, incluidos quienes se encuentran en depósito y la persona que murió en un hospital. Ha explicado que las notificaciones se realizan bajo la coordinación de la autoridad judicial forense y de la Guardia Civil, con un protocolo “enormemente estricto” y “dobles pruebas de verificación”.
“Sé que es tremendo porque todos quisiéramos que pudieran descansar también las familias cuanto antes, pero es la autoridad judicial y es la ley”, ha añadido. También ha contado que los hospitales de Castilla-La Mancha han atendido a personas de nueve nacionalidades y que en los dos trenes viajaban pasajeros de hasta 27 nacionalidades distintas.
El presidente autonómico ha explicado, además, que están en contacto con la autoridad judicial para habilitar, si fuera necesario, iluminación durante la tarde y la noche que permita continuar los trabajos de búsqueda y la recogida de datos periciales. “Estamos bajo su coordinación”, ha señalado.
La vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez, ha trasladado, también a la entrada del funeral, su apoyo a las familias de los fallecidos, a los hospitalizados y a quienes todavía no han encontrado a sus seres queridos. “Son ellos el foco, el objetivo y el porqué hoy estamos aquí”, ha declarado.
“Hoy venimos a esta misa a rezar, a recordar y a transmitirles todo nuestro apoyo, todo nuestro cariño y toda la solidaridad posible a esas familias que han perdido a una persona, que han perdido a un ser querido”, ha afirmado. También ha expresado sus deseos de recuperación para quienes siguen ingresados.
Al concluir el funeral, Cerro Chaves ha dejado junto al Cristo el báculo que le regaló el pueblo de Urda con motivo de la concesión del título de basílica al templo de la imagen. “Muy sencillo, de madera y plateado”, ha explicado.
Los asistentes han formado una fila entre los bancos para acercarse al Cristo de Urda que ha sido trasladado desde su basílica hasta la parroquia para presidir el funeral. A sus pies había rosas amarillas y rosadas, una por cada fallecido. Uno tras otro, los vecinos pasaban junto a la proa y extendían la mano para tocar la cabeza del ángel.
“Eso es un poco la devoción que hay en este pueblo al Cristo, por eso están pasando todos”, ha explicado el arzobispo. En las fiestas del Cristo de Urda, ha contado, los fieles forman largas colas para besar la barca o acercarse al cordón de la imagen. Es una forma de decirle: “Oye, acuérdate de que lo estamos pasando muy mal”.
Source: El País · Lucía Franco
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