La NaciónES
Diálogos erráticos con un tonto robot imaginario (o no)
Sucedió hace algunas noches. Una tÃpica cena de viernes con una pareja amiga, también colegas que oficiaron, una vez más, de deliciosos anfitriones. Entre conversaciones superficiales y, dada la confianza mutua, también profundas, pasamos de los hijos y nieta a los avatares de la profesión, nuestro común interés por la cultura (la escritura y la música, en p