La NaciónES
El tiempo que el almanaque no puede medir
Imaginen dos relojes de arena, idénticos, puestos a correr el mismo dÃa hace sesenta y cinco años. En uno, la arena de abajo ya ocupa casi todo el espacio disponible. En el otro, todavÃa queda mucha arena arriba, cayendo despacio. Ahora imaginen que esos dos relojes son dos hombres que cumplen años el mismo dÃa, con el mismo documento de identidad. La difere