La NaciónES
Como si fuera la primera vez
Ir al cine es participar de una sesión de hipnosis, porque toda película es un ensueño dirigido. Pero la gente de la sala cinematográfica Pathé Buitenhof de La Haya ofrece hipnotizar a los hipnotizados para que puedan “dejar temporalmente en segundo plano los recuerdos de una película que ya conocen, con la esperanza de disfrutarla como si nunca la hubieran