“Los clientes nos conocieron a través de una revista. Les gustó tanto nuestro trabajo que nos contactaron para llevar adelante el interiorismo y la decoración final de su casa en México”, cuenta María Santos, diseñadora española, fundadora del estudio que lleva su nombre y responsable del proyecto. Definida por una moderna arquitectura original, de grandes dimensiones, el desafío estaba en convertir la majestuosa vivienda en un hogar cálido y acogedor.

El espacioso hall de entrada con un pequeño jardín da la bienvenida a la vivienda. Mesa recibidora de hierro y mármol y vasijas de barro (todo de Casa Bingutti, la firma de muebles vintage de la diseñadora). Monse Garriga

Enclavada en el estado mexicano de Querétaro, a tan solo 220 km de Ciudad de México, el lugar es conocido justamente por su arquitectura colonial española.

Achicar la escala

El proyecto fue hecho por el estudio de arquitectos mexicano Goma Taller y se destaca por su diseño moderno en el que líneas rectas conviven con techos abovedados y claraboyas.

Otra vista del hall de entrada. La imponente mesa de mármol rosa ‘Orobico’ y la lámpara de techo fueron hechas a medida por el estudio. Al fondo, pared revestida en piedra natural y escultura de madera (José Chafer).Monse Garriga

Imponente en sus dimensiones, casi 1000 m2 se distribuyen en su gran mayoría en una misma planta: salas de estar, área de office, cocina, comedor, dormitorios de niños y adultos y baños. En el nivel inferior, una sala de fiestas y, en el exterior, una zona destinada íntegramente a los servicios.

La diseñadora María Santos en el hall de la vivienda. Detrás, espejos con marco de latón. En el reflejo, tapiz de hilo fabricado por el taller textil mexicano Caralarga. Monse Garriga

En una arquitectura tan imponente como esta, el reto consistió en convertir la casa en un verdadero hogar familiar: cálido y acogedor. No queríamos que la amplitud transmitiera una sensación de vacío.”

— María Santos, diseñadora e interiorista a cargo del proyecto

De aquí y de allá

En el salón principal, sobrio y elegante, la paleta de neutros se interrumpe con la colorida obra del artista español Miguel Salinas. Sofá tapizado en lino, butaca ‘Womb’ (Knoll) y mesa francesa de madera de olivo del siglo XIX (Casa Bingutti).Monse Garriga

Fieles a su condición de inmigrantes españoles, los clientes eligieron al Estudio María Santos para juntos definir el interiorismo, los acabados y el amoblamiento final de la residencia.

En la otra sala de estar, un cuadro de la Virgen de Guadalupe preserva la tradición mexicana. Lámpara de techo ‘Akari’ de Isamu Noguchi (Vitra) y mesa de madera francesa que también encontramos en el living más grande. Monse Garriga

“Optamos por integrar elementos de carácter clásico en una arquitectura contemporánea para lograr que la casa tuviera una identidad claramente mexicana”.

Los espacios comunes se amplían a través de grandes ventanales de piso a techo que fusionan el interior con la naturaleza. Sofá esquinero desarrollado a medida en lino. Los almohadones se confeccionaron con una cuidada combinación de tejidos, colores y texturas. Monse Garriga

Pensando en conjugar esas raíces españolas y mexicanas, Santos realizó una curaduría de arte, muebles y objetos de diseño provenientes de España y México, que incluyó obras de artistas emergentes con otros ya consagrados.

Butacas ‘Roly Poly’ de Faye Toogood (Driade). Detrás, una biblioteca con paneles corredizos en madera ocultan la TV. Los elementos decorativos aportan color, además de personalidad, a la base neutra.Monse Garriga

“Son una familia muy unida y sociable, por lo que las zonas pensadas para compartir y reunirse tenían especial importancia”.

En el comedor, luminaria ‘Estadio’ de Miguel Milà (Santa & Cole), mesa de roble (Estudio María Santos) y sillas ‘Woody’ (Studio Bañón). Monse Garriga

Respetar la arquitectura

“La paleta estuvo muy condicionada por la propia arquitectura: el exterior tiene un color muy característico y los interiores se mueven entre tonos rosados y anaranjados”, explica la interiorista.

Todo el mobiliario de exterior se trajo de Dinamarca, de la firma Tine K Home.Monse Garriga

A partir de esa base, la interiorista buscó que mobiliario, tejidos y elementos decorativos convivieran con naturalidad y aportaran riqueza al conjunto.

La paleta de colores de las paredes oscila entre los tonos anaranjados y rosados, según el reflejo de la luz natural. Monse Garriga

“La paleta incorpora rojos, verdes y azules sobre una base clara. Las paredes, en tonos rosados, añadían un matiz cromático particular y exigían cuidar especialmente las combinaciones”.

Paredes y techos a tono generan un efecto envolvente.Monse Garriga

Gusto exquisito

En cuanto a la selección de mobiliario, el estudio trabajó en una propuesta a medida de la familia. Los muebles de mayor peso y volumen se fabricaron en México, otros en España y algunas piezas fueron llevadas desde Estados Unidos.

En la cocina, de líneas limpias y con poco mobiliario auxiliar, se destacan las banquetas en hierro tapizadas a tono. Isla en cuarcita y luminaria (Nanómetro Estudio).Monse Garriga

“Nuestro objetivo fue construir una casa con materiales de calidad pensada para perdurar, al margen de las modas. Han pasado cinco años desde que terminamos el proyecto y sigue gustándonos tanto como el primer día”.

El área de office queda contigua a la cocina. Mesa de madera (Estudio María Santos), sillas (Carl Hansen & Søn) y lámpara (Rue Vintage 74). La obra es de Clara Cebrián, una artista madrileña emergente.Monse Garriga

La selección del estudio fue de lo macro a la vajilla que quedaba a la vista, que incorporó piezas de artesanía española y cerámicas de colores que aportaran frescura.

En el baño de visitas, las paredes fueron tapizadas con un tejido espiga en zigzag. La pieza de mármol ‘Rosso Lepanto’ fue un diseño del Estudio. Monse Garriga

“Trabajamos principalmente con maderas de calidad y mármoles, combinados con tejidos ricos en texturas y estampados”.

Confianza plena

El dormitorio principal se mantiene sobrio y elegante. Chaise longue ‘Tokyo’ (Charlotte Perriand), mesa circular de piedra caldera y lámpara de pie estilo Stilnovo (Casa Bingutti). Monse Garriga

“Los clientes confiaron plenamente en nosotras desde el principio, algo que valoramos muchísimo. De hecho, seguimos manteniendo una relación de amistad y nos vemos cuando vienen a España”, cuenta la diseñadora.

Vestidor y baño principal. Mueble de roble y mármol ‘Crème du Provence’ (Estudio María Santos). Apliques de alabastro (Nanómetro Estudio) y espejos a medida. Monse Garriga

Desde Madrid se envió prácticamente todo: cabeceros, sofás, sillas, cuadros, obras de arte, almohadones y elementos decorativos, además de los libros. “La idea era cuidar el proyecto hasta el último detalle”, justifica.

Familia en crecimiento

En uno de los dormitorios de las niñas, sillas de bambú vintage y lámpara (Zara Home). Monse Garriga

“Cuando conocimos a los clientes tenían dos niñas pequeñas; durante el proyecto llegó su tercer hijo y, actualmente, ya son cuatro”, cuenta María.

La sala de juegos fue diseñada con todas las comodidades para los más pequeños. Monse Garriga

Con todos los chiches

Sofá en forma de “U” y butacas con tela ‘Liberty Fabrics’ (Estudio María Santos). Lámpara de latón (J. Adams & Co).Monse Garriga

Fiel a sus mil metros cuadrados, el nivel inferior de la casa tiene una zona de ocio que ofrece un área de bar y otra de cine. Es la locación perfecta para juntarse y pasar las horas en familia, tal como ellos querían.

Source: La Nación · Gabriela Díaz

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