En el último test de la serie que los enfrentó, los jugadores terminaron fundidos y realizaron una ronda entre todos. El Rugby’s Greatest Rivalry Tour culminó en Baltimore, con triunfo sudafricano, que se llevó tres de los cuatro tests ante los All Blacks. Una serie que, entre tantas conclusiones, dejó una realidad incontrastable: Sudáfrica y Nueva Zelanda son las dos grandes potencias del rugby y ambos iniciaron con victorias inobjetables su gira por Europa.
A pesar de la derrota en la serie, los All Blacks siguen en una curva ascendente. Una evolución palpable desde que Dave Rennie asumió como head coach en este 2026, tras dos años irregulares de Scott Robertson. Recuperó su esencia y el triunfo 43-21 sobre Escocia lo mantiene como uno de los candidatos en esta primera edición del Nations Championship, el torneo que enfrenta a las selecciones del Seis Naciones contra las del Rugby Championship más Fiji y Japón.
En un Murrayfield colmado y una tarde gris que suele teñir a la elegante Edimburgo, los All Blacks construyeron el partido durante los 80 minutos. En la primera mitad fue golpe por golpe, dominado por el vértigo y la intensidad de los ataques. Prácticamente no hubo pelotas recuperadas en el piso y entre los dos marcaron siete tries. Escocia, con los pases rasantes de Finn Russell y con Sione Tuipulotu como piedra angular del ataque, generó más quiebres, pero le faltó efectividad para dar la puntada final. Sólo anotó tries a través de Ewan Ashman, que se convirtió en el quinto jugador en apoyar un hat-trick a Nueva Zelanda luego de Greg Cornelsen, Ray Mordt, Marius Joubert y Tom Rogers. Vestido de blanco, el conjunto de Oceanía fue letal cuando ingresó a zona roja y se fue al descanso arriba 24-21, a pesar de sufrir dos tarjetas amarillas.
Escocia sintió el desgaste en la segunda mitad y no volvió a poner a su rival en peligro. Los All Blacks marcaron la diferencia con su scrum y estiraron rápidamente la ventaja con los tries de Josh Moorby y Beauden Barrett, que volvió a tener una actuación reivindicatoria. A los 35 años el back aportó seguridad, buen manejo de pelota y dos conquistas. El mayor de los hermanos llegó a 50 tries, superó a Doug Howlett y se ubica segundo en la tabla histórica de Nueva Zelanda por detrás de Will Jordan, su compañero actual.
Aún con la baja de Ardie Savea, su capitán y mejor jugador, y de otros que aportan valor dentro del plantel, como Ruben Love, Tyrel Lomax, Patrick Tuipulotu, Caleb Clarke o Leroy Carter, los All Blacks muestran argumentos sólidos de evolución, desde la intensidad, la dinámica y el ritmo que imponen, con pases rápidos y movimiento de pelota a lo ancho de la cancha. Cameron Roigard se afianza como un medioscrum de elite y Damian McKenzie sigue sumando puntos para sostenerse con una camiseta 10 que no tiene dueño. Jordie Barrett y Quinn Tupaea dan garantía en el centro de la cancha, mientras que Wallace Sititi y Peter Lakai en una tercera línea bien complementada por un todoterreno como Tupou Vaa’i. La ilusión de derrotar por primera vez en la historia a los All Blacks quedó lejos para una Escocia rica en juego, pero intermitente durante los 80 minutos.
Sudáfrica arrasó con Italia
En el primer turno del sábado, Sudáfrica no tuvo piedad ante Italia, con una aplastante goleada por 66-7 y unos 40 minutos iniciales demoledores; 45-0 fue el primer parcial de los vigentes bicampeones del mundo, que tuvieron un maul demoledor y a un encendido Sacha Feinberg Mngomezulu, en una de esas jornadas en las que se desenvolvió de manera brillante. El 10 apoyó el primer try, tras romper la defensa y generar el quiebre, y aportó 25 puntos en un encuentro disputado en el Allianz Stadium de Turín, la casa de la Juventus.
El mejor jugador de los Boks fue Ethan Hooker, de las mejores apariciones post Mundial de Francia 2023. El wing, que también puede ubicarse como centro, combina su fuerza de piernas con un gran poder de juego aéreo. Suele ser muy utilizado para cargar pelotas y generar presión en el rival y hoy lo sufrió el conjunto dirigido por Gonzalo Quesada, que no se pudo aferrar a nada.
Italia padeció lesiones trascendentales para este segundo tramo del Nations Championship y cuenta con un plantel corto en calidad de jugadores. Las bajas de Tommaso Menoncello, Juan Ignacio Brex, Michele Lamaro, Sebastian Negri, Martin Page-Relo y Andrea Zambonin, entre otros, son significativas para una selección con escasa profundidad. Todavía no debutó el tucumano Domingo Miotti, que tampoco lo haría ante los Pumas, según comentó el propio Quesada. El próximo rival de Argentina, el 14 de noviembre, en Génova, llega golpeado y desgastado, aunque dio una señal positiva que deberá tener alerta a los Pumas: lograron aguantar al mejor scrum del mundo y hasta generaron infracciones a favor con la primera línea titular.
Con cuatro fechas disputadas, Sudáfrica y Nueva Zelanda se mantienen con puntaje ideal en la Zona Sur. Los Springboks casi los duplican en diferencia de tantos, con +140 sobre +73. No obstante, le queda un calendario más complejo: el próximo viernes visitarán a Francia en París y el otro a Irlanda, en Dublín. Los All Blacks deberían marcar una amplia diferencia ante Gales y cerrarán ante la indescifrable Inglaterra. Los primeros de cada grupo dirimirán el título en Twickenham, el 29 de noviembre. Los dos del sur son los grandes favoritos.
Por Nicolás CasanovaSource: La Nación · Nicolás Casanova
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