Las empresas estadounidenses en la Argentina —congregadas en AmCham— afirmaron hoy que la contundente derrota de Donald Trump en las elecciones intermedias en los Estados Unidos puede condicionar el apoyo financiero de ese país a la Argentina. Señalaron particularmente el respaldo frente al Fondo Monetario Internacional (FMI) y el swap de monedas sellado el año pasado.

La visión es concordante con la que ofreció hoy Gary Litman, vicepresidente senior de Iniciativas Globales de la Cámara de Comercio de Estados Unidos (US Chamber of Commerce), en el 16.° Foro de la consultora Abeceb. Si bien se mostró optimista sobre el futuro de la relación bilateral, advirtió que “la habilidad de Estados Unidos de rescatar a otros países se ve reducida”.

El gobierno de los EE.UU., sin embargo, ratificó su apoyo en un posteo en X que publicó el embajador de ese país, Peter Lamelas. “Cambian las mayorías en el Congreso, pero no cambia nuestro compromiso con la Argentina”, escribió en la red social de Elon Musk en la madrugada local.

El ministro de Economía, Luis Caputo, minimizó el impacto para el país de la “ola demócrata” que le arrebató el control de las dos cámaras del Congreso estadounidense a los republicanos. “Yo creo que para la Argentina no cambia. Era lo esperado, quizás no por tanto. No va a cambiar la relación”, sostuvo el miércoles en un evento de FIEL en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires.

Sin embargo, en el apartado “Impacto de las elecciones en el acuerdo” de un documento difundido hoy por Amcham se ofrece otra mirada: “El nuevo equilibrio de poder en Washington puede impactar en los cuatro ejes que hoy estructuran la relación bilateral: el comercio preferencial y las inversiones en minerales críticos que establece el ARTI, la cooperación en seguridad marítima en el Atlántico Sur y el respaldo financiero de Estados Unidos, que incluye su apoyo ante el FMI y el antecedente del swap de 2025″.

Algo similar explicó luego Litman: “En particular, la Argentina ha dependido mucho de la capacidad de las instituciones financieras internacionales para brindar asistencia. Y con un gobierno dividido, la capacidad de asistir en momentos de crisis de liquidez o en otros shocks es más limitada”.

Luego, el directivo agregó: “Las decisiones van a ser más lentas porque la capacidad de tomar decisiones y la disposición para usar fondos para rescatar en shocks a otros países va a ser limitada”. De todas maneras, ratificó el interés de las empresas y la administración estadounidense hacia la región. “La fuerza de las políticas de Estados Unidos sobre América del Sur va a seguir siendo la misma. En estos años, estuvimos mucho más interesados en lo que pasaba en esta parte del mundo que en los asuntos transatlánticos o en Asia, y eso es bastante generalizado”, dijo Litman, y afirmó: “Eso refleja la proximidad. Veremos mucho más interés político, empresarial y comercial”.

Sin embargo, desde el gobierno estadounidense reforzaron el apoyo al gobierno de Milei. “Como embajador de Estados Unidos, quiero transmitir un mensaje claro: nuestro compromiso con la Argentina es firme, estratégico y de largo plazo. Bajo el liderazgo del presidente Donald Trump y junto al presidente Javier Milei, estamos construyendo una alianza histórica basada en la libertad, la confianza y las oportunidades para ambos países”.

“Esta relación trasciende los partidos políticos porque responde a intereses fundamentales de ambas naciones. Fortalecer a la Argentina también fortalece a Estados Unidos. Más inversiones, más comercio, más empleo y mayor seguridad para ambos pueblos. Mi compromiso personal es seguir trabajando para transformar esta alianza en resultados concretos. ¡Vamos adelante, nunca para atrás! ¡Es ahora!“, cerró el diplomático.

El Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, volvió a ratificar este año en varias oportunidades que volvería a ayudar a la Argentina si lo requiriera. “¿Si podríamos volver a hacerlo? Por supuesto”, dijo días atrás en una entrevista sobre la posibilidad de poner sobre la mesa el swap de US$20.000 millones y la compra de pesos, como pasó en 2025. Fue en una entrevista a Axios luego de las elecciones que perdió Trump.

Advertencia de Amcham: carne

“Lo que finalmente se configuró es un Congreso con mayoría demócrata. Si bien el Poder Ejecutivo estadounidense puede manejar cuotas, aranceles y acuerdos bilaterales por vía ejecutiva —como ocurre con el ARTI [el acuerdo comercial bilateral firmado entre países]—, cualquier iniciativa adicional que califique como tratado integral o requiera partidas presupuestarias específicas podría estancarse en el Congreso”, advirtió Amcham.

“A su vez, la nueva mayoría demócrata podría revisar las cláusulas ambientales, los compromisos de sustentabilidad —por ejemplo, en minería y litio— y la protección de los derechos laborales dentro de los acuerdos comerciales. En el plano agropecuario, sectores proteccionistas del Congreso podrían cuestionar el aumento de cuotas de importación, como la de carne argentina, para proteger a los productores ganaderos locales”, alertaron.

AmCham estimó que “de cara al futuro, un eventual cambio de signo político en la Casa Blanca podría moderar la cercanía actual entre ambos gobiernos”, que podría pasar de un trato bilateral de “prioridad geopolítica” a una relación institucional de menor preferencia". Sin embargo, se rescató que el interés estadounidense por “asegurar cadenas de suministro de litio y cobre” frente a la competencia de China se mantendría como una política de Estado. La cámara llamó entonces a intentar “institucionalizar la relación bilateral”.

En su introducción, el documento de Amcham relata que las elecciones legislativas del 3 de noviembre en Estados Unidos modificaron el equilibrio de poder en Washington: el Partido Demócrata recuperó el control de ambas cámaras del Congreso, que asumirá el 3 de enero de 2027. Recuerda que, si bien Trump conservará la conducción de la política exterior y comercial y pese a que la relación entre ambos países atraviesa uno de sus momentos de mayor relevancia estratégica en décadas, un Congreso opositor tendrá mayores herramientas para revisar aranceles, acuerdos comerciales y “programas de asistencia financiera a otros países, incluida la Argentina”.

Recuerda además que la agenda bilateral se amplió en el último año con iniciativas que exceden el intercambio comercial. Al Acuerdo de Comercio e Inversión Recíproco (ARTI) se sumaron un marco de cooperación sobre minerales críticos, la incorporación argentina a Pax Silica y una agenda de financiamiento con participación del EXIM Bank y la DFC.

Con la colaboración de Esteban Lafuente

Por Francisco Jueguen

Source: La Nación · Francisco Jueguen

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