¿Es realmente bueno beber media copa (o una copa entera) de forma diaria para la salud? ¿O es contraproducente y es todo parte de un mito urbano? Un especialista de la Universidad de Harvard decidió opinar al respecto para derribar -y también resaltar- perjuicios y beneficios del asunto.
Qué dijo Eric Rimm sobre media copa y una copa al día
Eric Rimm, profesor de epidemiología y nutrición de la Escuela de Salud Pública de Harvard, habló con The Harvard Gazette en Cambridge, Massachusetts, Estados Unidos. Allí afirmó: “Sabemos que las personas que beben entre media copa y una copa al día (de alcohol) son las que viven más tiempo, debido a que mueren menos de infartos”. La segunda parte de la frase es central porque ubica su argumento en el riesgo cardiovascular.
Por qué una asociación no equivale a una causa
Walter Willett, también profesor de epidemiología y nutrición en Harvard, explicó a The Harvard Gazette que las comparaciones entre bebidas dependen del resultado analizado. Para la diabetes, señaló, el efecto puede estar vinculado con el alcohol y no con un tipo específico de bebida. Para enfermedad cardiovascular, los componentes del vino tinto podrían aportar diferencias, aunque la evidencia no resuelve por completo la causalidad.
Anna Grummon, profesora asistente de salud pública en Harvard, destacó otra dimensión: el consumo elevado causa daño y las bebidas alcohólicas aportan calorías con pocos nutrientes. También relacionó la disponibilidad y el marketing con la probabilidad de beber. Su intervención muestra que la discusión no puede reducirse a una curva estadística de mortalidad.
Qué riesgos deben considerarse antes de interpretar la frase
La Organización Mundial de la Salud sostiene que no existe un nivel de consumo de alcohol libre de riesgo para la salud. El alcohol está clasificado como carcinógeno y se asocia con cáncer de boca, garganta, esófago, hígado, colon y mama. El riesgo aumenta con la cantidad, aunque puede comenzar en niveles bajos.
También puede contribuir a enfermedad hepática, hipertensión, fibrilación auricular, lesiones, violencia y trastorno por consumo de alcohol. Algunos medicamentos y enfermedades vuelven especialmente riesgosa cualquier ingesta. Durante el embarazo y al conducir, la recomendación es no beber.
La unidad mencionada como copa no es idéntica en todos los países ni para todas las bebidas. El volumen, la graduación alcohólica y el tamaño del recipiente cambian la cantidad real de etanol. Por eso, repetir “una copa” sin definirla puede dar una impresión de precisión que la conversación original no ofrece.
La conclusión más prudente no es empezar a beber para vivir más (claramente). Las personas que no consumen alcohol no deberían incorporarlo buscando un beneficio cardiovascular. Quienes beben pueden conversar con un profesional sobre su cantidad, antecedentes y medicación, y evitar que una frase poblacional sustituya una evaluación individual.
Por un lado, Rimm destaca una asociación con menor mortalidad cardiovascular en consumos bajos. Mientras que otros especialistas y organismos enfatizan cáncer, dependencia y límites metodológicos. Por ende, entender ambos planos conserva el sentido de sus palabras sin transformarlas en una promesa de longevidad.
La noticia en pocas líneas
Este contenido fue producido por un equipo de LA NACION con la asistencia de la IA.
LA NACION
Source: La Nación · LA NACION
At a glance
- Topic
- Health
- Country
- 🇦🇷 AR
- Publisher language
- ES
- Added to Allnira