El influyente subsecretario de Estado, Christopher Landau, arribó anoche desde Paraguay, primera escala de su gira por países aliados del gobierno de Donald Trump en la región. Landau, número 2 del secretario de Estado Marco Rubio, y su delegación, que incluye al secretario adjunto para el Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura (de padres argentinos), se entrevistarán mañana en la Casa Rosada con el presidente Javier Milei, que pasadas las 8.30 arribó de su gira por España.

En principio, Landau y Segura llegarán hoy, a primera hora de la tarde, a la Cancillería, para una reunión de trabajo con el canciller Pablo Quirno y el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Fernando Brun. La lucha contra el terrorismo internacional y los insistentes esfuerzos de Washington para frenar la influencia de China en la región serán parte de la charla, al igual que la marcha del Acuerdo de Comercio e Inversión Recíprocos, el convenio bilateral firmado entre el canciller Quirno y el representante comercial Jamieson Greer, el 5 de febrero pasado.

El objetivo del tratado es “reducir barreras arancelarias y potenciar el intercambio comercial y de inversiones”, según informó la sede diplomática de Estados Unidos en la Argentina en el momento de la firma. “Es un acuerdo que marcha muy bien”, se entusiasman en el Gobierno, y agregan que luego de firmado el acuerdo general, y a través del Corredor Andes-Atlántico, iniciativa sellada a fines de septiembre, ya se comenzaron a identificar proyectos comunes en minería y energía, que cuentan con el financiamiento de los bancos EximBank y la Corporación Financiera para el Desarrollo, además del apoyo del Departamento de Estado.

“El viaje del vicesecretario refleja el compromiso de la administración Trump con un hemisferio occidental seguro y próspero”, expresó el gobierno estadounidense en un comunicado.

Más allá de lo económico, el vínculo entre el gobierno libertario y la administración Trump está cruzado por estos días por la causa Malvinas, en la que aparecieron algunos puntos de vista divergentes. Desde la Cancillería prefirieron no confrontar con el pedido de Estados Unidos para disolver el comité de Descolonización de la ONU, donde la Argentina sostiene su reclamo por la soberanía de las islas Malvinas.

En la última reunión del Comité de Descolonización, en junio pasado, el canciller Quirno acusó en duros términos al Reino Unido de “desconocer la realidad histórica”, y afirmó que “el principio de autodeterminación no aplica en casos de colonialismo que vulneran la integridad territorial de una nación preexistente”, en relación con la posición de Londres en relación con los pobladores de las islas.

Fue solo una de las exposiciones de los últimos meses en las que el Gobierno y la Cancillería elevaron el tono del reclamo por la soberanía de las islas. Trump, en tanto, pasó de decir que podría “revisar” el histórico apoyo a Gran Bretaña en el diferendo a reunirse semanas después con el primer ministro británico Andy Burnham, bajando los decibeles de la confrontación con su antiguo socio.

La postergación, a principios de semana, del tratamiento en comisión de la ley de Defensa de la Soberanía Nacional, vinculado con la causa Malvinas e impulsado por el Poder Ejecutivo, también muestra posturas divergentes entre Washington y Buenos Aires. El embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, se encargó, según distintas fuentes oficiales, de transmitir a los funcionarios argentinos la preocupación de Washington, compartida por empresas norteamericanas, por la “laxitud” del Título I del proyecto, que no solo establece sanciones para las compañías Rockhopper (británica) y Navitas (israelí) que llevan adelante el proyecto Sea Lion en las aguas circundantes de Malvinas, sino también contra empresas asociadas a ellas en otros proyectos, con la Secretaría de Malvinas, que encabeza la secretaria Paola di Chiaro, como autoridad de aplicación. Lamelas fue recibido ayer por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, con el Arti como motivo oficial de la conversación.

Lamelas condicionó anteayer el apoyo de Estados Unidos al país a la continuidad de Javier Milei y los libertarios en el poder más allá del 2027. “Estamos apoyando a este Gobierno, el gobierno de Milei, y al pueblo argentino, si van en el rumbo que es correcto, el rumbo hacia la derecha, no hacia la izquierda”, dijo Lamelas, en referencia a las elecciones presidenciales del año próximo.

En su discurso en un evento de la Cámara de Comercio Argentina-Texas, en Neuquén, Lamelas también cuestionó el uso de proveedores de origen chino en infraestructura crítica por los riesgos que, según sostuvo, supone para la protección de datos.

Por Jaime Rosemberg

Source: La Nación · Jaime Rosemberg

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