En el fondo del mar, frente a las costas de Brasil, siguen hundidos los vestigios del transatlántico Príncipe de Asturias, que en marzo de 1916 naufragó tras chocar contra unas rocas. Murieron alrededor de 450 personas entre pasajeros y tripulantes. También quedaron en las profundidades de la costa de Ilhabela cuatro esculturas de bronce que viajaban para ser ensambladas en el Monumento de los Españoles.
El icónico conjunto ubicado en la intersección de las avenidas del Libertador y Sarmiento fue un regalo de la colectividad española por la celebración del Centenario de la Revolución de Mayo. El naufragio fue apenas uno de los contratiempos que demoraron su inauguración.
El Papa León XIV se subirá a la tarima montada frente a este monumento, cuya construcción demandó 17 años. Será el próximo lunes 9 y martes 10 de noviembre, cuando encabezará una misa y una vigilia junto a jóvenes. El conjunto, de 24,50 metros de altura, combina esculturas de mármol, un basamento de granito y una fuente con figuras de bronce. Su composición, de influencia Art Nouveau, propone una lectura alegórica de la identidad nacional.
Una obra monumental con varias firmas
Se lo conoce como Monumento a los Españoles, pero su nombre original es Monumento a la Carta Magna y a las Cuatro Regiones Argentinas. La mole de mármol de Carrara fue diseñada por el escultor catalán Agustín Querol y Subirats, quien falleció apenas un año después del inicio del proyecto. El trabajo quedó en manos de su discípulo Cipriano Folgueras y finalmente fue concluido por el artista Antonio Moliné.
Las alegorías son precisas. En lo alto se alza la figura de la República, una dama de mármol que sostiene la llama de la libertad y está envuelta en una túnica cuyos pliegues evocan el viento. En la base, las esculturas responden a la consigna original: el Trabajo, realizado en mármol al pie del monumento; y Los Andes, el Río de la Plata, la Pampa y el Chaco, representados en bronce sobre cada uno de los vértices.
Sin embargo, estas figuras no son las originales. Aquellas representaciones quedaron hundidas en Brasil junto con restos de vajilla, calderas y equipaje del barco, algunos de los cuales hoy se exhiben en el Museo Náutico. Más abajo aparecen referencias a la Paz, la Justicia y la Agricultura, además de grupos de trabajadores y estudiantes que avanzan hacia el texto del Preámbulo de la Constitución.
Huelgas, tormentas y un naufragio
Además de la tragedia marítima, fueron muchos los obstáculos que impidieron completar la obra en los plazos previstos. Desde una huelga en las canteras italianas de Carrara, que retrasó el envío de materiales, hasta una tormenta que quebró el brazo izquierdo de la figura que corona el conjunto.
Luego llegó el naufragio. Las esculturas de reemplazo tardaron dos años en arribar al país porque quedaron retenidas en la Aduana. De los años siguientes se sabe poco, pero cuando parecía que todo estaba listo surgieron nuevos problemas: el sistema hidráulico de la fuente presentó desperfectos y las veredas todavía no estaban terminadas.
Con una sonrisa de oreja a oreja, el conde de Amalfi, en representación del rey Alfonso XIII, entregó oficialmente el monumento al presidente Marcelo T. de Alvear el 13 de marzo de 1927. Fue un alivio. La obra concebida para celebrar los primeros cien años de la Revolución de Mayo llegaba con casi dos décadas de retraso.
Del Centenario a la visita de dos Papas
La obra monumental que recibirá a León XIV bajo estrictas medidas de seguridad también fue escenario de una misa por la paz celebrada por Juan Pablo II en junio de 1982, en plena guerra de Malvinas. Para aquella ocasión se instaló una cruz de 35 metros de altura que modificó por completo el paisaje de Palermo. Según las estimaciones de la época, más de dos millones de personas colmaron la zona.
Declarado Monumento Histórico Nacional en 2019, el conjunto atravesó numerosas restauraciones debido al desgaste de los materiales, las roturas y los grafitis. En 2022 se realizó una protección hidrorepelente que impermeabilizó la obra y la protege desde entonces de la erosión, las lluvias y el musgo.
A 110 años del naufragio, Robert Francis Prevost Martínez, León XIV, será recibido por una multitud entre esculturas, fuentes y relieves que conservan las huellas de una historia atravesada por tragedias en el mar, inmigración y celebraciones colectivas.
Datos útiles para asistir
La misa se realizará el lunes 9 de noviembre a las 11.30. El acceso será gratuito, con inscripción previa en elpapaenargentina.com.ar.
El registro puede realizarse de manera individual para mayores de 16 años o para grupos de hasta 20 personas. Los menores deberán ser incorporados por un adulto responsable. Al finalizar el trámite, la plataforma confirma la inscripción y sugiere una puerta de acceso.
La organización aclaró que el público general no necesita presentar un código QR para ingresar a la misa.
Cortes de tránsito
Del miércoles 4 al sábado 14 de noviembre, a partir de la madrugada, habrá cortes progresivos totales en la avenida del Libertador entre Olleros y Ugarteche.
Por Vivian UrfeigSource: La Nación · Vivian Urfeig
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