GUALEGUAYCHÚ. En la segunda jornada del nuevo juicio por el femicidio de Micaela García se vivió una paradoja: el hombre que ya fue condenado y purga la pena máxima por el crimen, Sebastián Wagner, se sentó frente al tribunal, pero como testigo. Y dijo que lo hacía por los padres de la chica, porque ellos le habían pedido “su ayuda”.

Esa ayuda fue reconstruir lo ocurrido la noche del 1 de abril de 2017 en Gualeguay, cuando a la joven de 21 años la siguieron, la raptaron, la violaron y la mataron. Wagner no se desvinculó del crimen, aunque fue enfático en señalar que él no mató a Micaela: afirmó que quien lo hizo fue Néstor Pavón, que en el primer debate fue condenado solo a cinco años de prisión por encubrimiento, pero luego de que esa sentencia fuera anulada, enfrenta ahora cargos por abuso sexual con acceso carnal, homicidio calificado por alevosía, criminis causae y femicidio.

La de Sebastián Wagner fue una declaración fuerte. No solo reconstruyó cómo capturaron a la joven y describió la participación de Néstor Pavón -“La estaba asfixiando y yo no la pude salvar”, declaró ante el tribunal-, sino que también pidió perdón a la familia de Micaela y “a todos los entrerrianos”, denunció que lo amenazan y lo someten a apremios en prisión. Aseguró que está “cansado de vivir” y, por eso, rogó que le apliquen la pena de muerte.

Micaela García, la joven asesinada en abril de 2017 en Gualeguay, Entre RíosArchivo

Durante más de una hora, ante los jueces Santiago Brugo, Maximiliano Otto Larrocca Ress y Nicolás José Gazali, Wagner respondió las preguntas de las partes y reconstruyó la secuencia en la que, según su relato, ambos interceptaron a Micaela cuando caminaba por la calle y la obligaron a subir al automóvil.

El condenado volvió así sobre una escena que ya había relatado durante el primer juicio, en el que recibió la pena de prisión perpetua. Según explicó, Pavón detuvo el vehículo y le ordenó que sujetara a la joven, pero la resistencia de Micaela hizo que no pudiera reducirla por sus propios medios. Fue entonces, afirmó, cuando el otro hombre descendió del auto y lo ayudó.

Néstor Pavón, acusado por el femicidio de Micaela García

“Vimos a la chica caminando, paró el auto y me dijo: ‘Agarrala’. Y salí y la agarré, y no podía, me revoleó para todos lados y no podía… Y se bajó él y me ayudó él”, contó. Luego insistió en que los dos participaron de la captura: “Agarramos a Micaela entre los dos”.

Wagner también describió cómo habría sido el traslado. Sostuvo que Pavón conducía y que utilizó un elemento punzante —un destornillador o un cuchillo, dijo— para amenazar a la joven y mantenerla inmovilizada. Cuando le preguntaron cómo había podido defenderse Micaela, respondió: “¿Cómo se va a defender si no se podía defender? Éramos dos”.

En otro tramo de su declaración, Wagner atribuyó a Pavón haber asfixiado a la víctima. “Pavón la estaba asfixiando y yo no la pude salvar; yo estaba débil, porque si hubiese estado fuerte como ahora eso no hubiese pasado”, afirmó. También sostuvo que, una vez muerta, trasladaron el cuerpo en la parte trasera del automóvil.

La declaración estuvo atravesada por momentos de tensión. Visiblemente molesto ante algunas de las preguntas de los abogados, Wagner insistió en reconocer su responsabilidad en el crimen, aunque volvió a negar haber sido quien provocó la muerte de la joven.

“Yo estoy pagando por ser un asesino, un matamujeres, me hago cargo de lo que hice”, expresó. Y agregó: “Estoy arrepentido y pido perdón. Pero yo no la maté. Ya lo dije antes, no la maté”.

Micaela García fue asesinada en abril de este año; Andrea Lescano recuerda a su hija todos los días y extraña sus conversacionesAndrea Lescano

En ese contexto, recordó que durante el primer juicio se habría dirigido a Pavón frente al Tribunal para recriminarle lo que había hecho: “Hace nueve años me di vuelta, me giré y le dije ‘vos la mataste’”. Luego remarcó: “Es la tercera vez que lo estoy diciendo. La tercera vez que lo estoy diciendo. No me creyeron”.

El condenado también aseguró que su presencia en esta nueva instancia judicial responde a un pedido de la familia de la víctima. “Estoy acá porque los papás de Micaela me pidieron ayuda”, dijo.

Las agresiones denunciadas por Wagner

Hacia el final de ese tramo de la audiencia, Wagner manifestó sentirse amenazado y denunció que había recibido agresiones. “Tengo una puñalada en el cogote; él se hace la víctima, pero que no me mande a matar”, afirmó, en referencia a Pavón.

También expresó su incredulidad por tener que volver a declarar nueve años después del crimen: “Yo estoy muerto, pero estoy vivo, porque esto no pasó hace dos días, pasó hace nueve años. No puedo creer que estoy acá. La estoy pasando muy mal”.

El interrogatorio de los abogados defensores de Pavón estuvo marcado por preguntas sobre las contradicciones en los distintos relatos de Wagner. El testigo acusó a los letrados de intentar confundirlo y de alterar su estado emocional, lo que motivó la intervención del juez Santiago Brugo, quien les pidió ajustar sus preguntas a las normas del Código Procesal Penal.

“Quiero que me den la pena de muerte”

Wagner también denunció haber sufrido torturas y malos tratos durante su detención. “Ya estoy cansado de que me torturen. Quiero que me den la pena de muerte. Parezco un animal, no parezco un preso, porque en todos lados me discriminan”, expresó ante el tribunal.

El condenado aseguró que soportó esas situaciones durante años sin denunciarlas. “Pasé un montón de torturas y nunca las conté”, afirmó. También recordó que, tras el femicidio de Micaela, abandonó Gualeguay antes de ser detenido y sostuvo que desde el primer momento asumió que debía hacerse cargo de lo ocurrido. “Yo me dije: ‘En esto pago yo’”, recordó.

La declaración de Wagner constituye uno de los testimonios centrales de este nuevo debate, en el que se vuelve a analizar la participación de Pavón en el femicidio de Micaela García.

Por Paola Robles Duarte

Source: La Nación · Paola Robles Duarte

At a glance

Topic
World
Country
🇦🇷 AR
Publisher language
ES
Added to Allnira